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Hoy te cuento

Carla Not

Aprendamos a comer de temporada

        Acabamos de estrenar temporada y no hay mejor manera de celebrarlo que conocer que productos nos brinda esta estación. El otoño es famoso por teñir los campos de ocre y marrón, colores que indica que las plantas caducifolias van a entrar en letargo hasta la primavera o cuando las temperaturas vuelvan a ser favorables para su actividad. Sin embargo, el otoño también es el momento óptimo para recoger aquellos productos que han estado madurando durante el verano, a continuación os comentaré los más famosos y sus propiedades.

 

        La granada es una de las frutas con mayor poder antioxidante por su elevado contenido en flavonoides, de hecho su contenido en polifenoles (un tipo de flavonoide) triplica al del famoso té verde o el vino tinto. Un producto así actúa minimizando el estrés oxidativo y ayuda a reparar lesiones del tejido vascular. También destaca su presencia de vitaminas C y A, micronutrientes que intervienen en la cicatrización y regeneración de tejidos y mucosas, por ello son famosos en el mundo antiaging.

 

        El caqui o palosanto es un fruto de uso tradicional en el oriente asiático (China, Correa y Japón), se le clasifica relaciones con la correcta función del sistema inmune por su alto contenido en antioxidantes, entre los que destaca el licopeno, un antioxidante comúnmente asociado al tomate pese a que el caqui contiene mayor cantidad. Esta fruta hay que consumirla con moderación por su alto contenido calórico, unas 92kcal por cada 100g.

 

        El membrillo o fruto del membrillero, suele confundirse con el dulce de membrillo, que es la pasta dulce que se produce cociendo la pulpa con azúcar. El membrillo (fruto) es muy rico en minerales, pues contiene potasio, fósforo, calcio, magnesio y menor en proporción zinc, selenio, manganeso y cobre, en sí no es una fruta calórica, sólo tiene 57kcal/100g, en cambio el dulce de membrillo se dispara por el contenido en azúcar, no obstante, tiene propiedades astringentes y se recomienda en casos descomposición o enfermedad inflamatorias intestinales.

 

        Y por último la piña, es famosa por su contenido en bromelaína, un enzima que mejora la asimilación de proteínas, por ello es un postre habitual en comidas copiosas como las de Navidad. Es una buena fuente de vitamina C y manganeso además de AHA una serie ácidos que se han hecho famosos por su función regeneradora en la piel. Como curiosidad, aconsejan dejarla bocabajo (hojas en la parte inferior) para que el dulzor sea más uniforme.

 

        Como ya sabéis hay más frutas que se incluyen en esta temporada como el mango, el kiwi o el aguacate, pero me he decantado por las más cercanas de procedencia y he querido reservar las otras para comentároslas en otro escrito.


DN Carla Not

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